Un 83 % de las tintas empleadas para tatuajes poseen componentes peligrosos para la salud

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Un grupo de científicos realizó un estudio que revela que muchas de las tintas que se emplean para realizar tatuajes contienen algunas sustancias peligrosas no mencionadas en las etiquetas.

En su nuevo análisis, los investigadores de la Universidad de Binghamton (Nueva York) comprobaron que en 45 de las 54 tintas analizadas de nueve marcas distintas había sustancias que no figuraban en la etiqueta, como pigmentos o aditivos no enumerados. En las etiquetas de algunas tintas también aparecían aditivos que no estaban presentes en el propio producto: 36 indicaban glicerol, pero solo fue detectado en 29 de las tintas.

Las etiquetas de una sola marca especificaban con exactitud los ingredientes que contenía su tinta. Unas 15 tintas contenían propilenglicol, el alérgeno del año 2018 de la Sociedad Americana de Dermatitis de Contacto, mientras que otras muestras analizadas incluían sustancias potencialmente dañinas o simplemente extrañas, como antibióticos.

Todavía no está claro si se trata de contaminaciones accidentales de las tintas de tatuaje, errores en el etiquetado o adiciones intencionadas, pero no reveladas. Eso requiere de mayor investigación.

Pero teniendo en cuenta el tiempo que las tintas de tatuaje permanecen en la piel, su capacidad para convocar a las células inmunitarias y las pruebas que sugieren que pequeñas cantidades de pigmento pueden filtrarse a los ganglios linfáticos, los hallazgos son lo suficientemente preocupantes como para merecer la atención de la comunidad médica.

«Esperamos que los fabricantes aprovechen esta oportunidad para reevaluar sus procesos, y que los artistas y clientes la usen para presionar en favor de un mejor etiquetado y fabricación», afirma John Swierk, autor principal y químico de la Universidad de Binghamton, citado por el servicio de prensa de la universidad.

Las tintas de tatuar, sobre todo las rojas, pueden provocar reacciones alérgicas como hinchazón, picor y ampollas por meses o incluso años después de inyectárselas por primera vez. Pero si los ingredientes no figuran en las etiquetas de los productos, resulta difícil averiguar qué puede haber causado la reacción y evitar que se repita.

A finales de 2022, la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. pasó a regular las tintas para tatuajes como parte de una ampliación de su autoridad sobre la regulación de los cosméticos. Este cambio le permite retirar productos, si es necesario, y exige que se notifiquen los eventos adversos y que el etiquetado de ingredientes del producto se actualice anualmente.

Puesto que este tipo de normativa tiene menos de dos años, no es sorprendente que los investigadores hayan encontrado productos que contienen sustancias que no figuran en las etiquetas.

Sin embargo, los resultados del estudio pueden servir de referencia para comparar con las conclusiones de futuros estudios, evaluar el impacto de esa normativa y, en última instancia, mejorar la seguridad.

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